2 de agosto de 2025 Los científicos liberan 200 larvas de ostras en el mar y el motivo te sorprenderá

Los científicos liberan 200 larvas de ostras en el mar y el motivo te sorprenderá

Un proyecto ecológico pionero intenta salvar una especie casi extinta con la ayuda de larvas microscópicas liberadas en un nuevo arrecife artificial.

En una iniciativa sin precedentes, científicos belgas liberaron 200 larvas de ostra plana europea en el casco de un naufragio en el Mar del Norte. El objetivo: transformar los restos en un vivero natural para restaurar ecosistemas marinos gravemente degradados. experimento, considerado pionero, podría representar un hito en la recuperación de especies localmente extintas y la creación de arrecifes artificiales sostenibles sin intervención humana continua.

La operación tuvo lugar en julio de 2025 en el pecio del carguero. Kilmore, sumergido a 30 metros de profundidad y ubicado a unos 32 kilómetros de la costa de Ostende, Bélgica. El buque, hundido en 1906, alberga ahora un ambicioso proyecto de restauración ecológica liderado por científicos, con financiación del gobierno belga y la Unión Europea.

Proyecto Belreefs: Tecnología, ciencia y naturaleza se unen
La iniciativa, denominada Belreefs, es el resultado de más de dos años de cooperación entre instituciones científicas, autoridades ambientales y empresas de plataformas marinas. Uno de los principales socios del proyecto es el grupo belga Jan De Nul, especializado en construcción marina y energías renovables. Según Vicky Stratigaki, ingeniera y coordinadora de la iniciativa, la idea es crear un arrecife autosuficiente capaz de expandirse de forma natural con el tiempo, sin necesidad de mantenimiento ni interferencias externas.

"Nuestro objetivo es lograr la restauración a largo plazo de la naturaleza sin tener que regresar para su intervención", afirmó Stratigaki. Las larvas introducidas pertenecen a la especie Ostrea edulis, originaria de Europa e históricamente abundante en áreas como el Mar del Norte, pero prácticamente extinta en las últimas décadas.

Las autoridades planean realizar un monitoreo riguroso durante varios años para medir el impacto ambiental, identificar posibles fallas y adaptar las próximas fases del proyecto a otras áreas degradadas de la región.

Un barco hundido que ahora alberga vida
O Kilmore Además de ser un sitio de patrimonio cultural sumergido, ofrece condiciones ideales para la experiencia. Según Merel Oeyen, asesora de política ambiental marina del gobierno belga, cualquier naufragio de más de 100 años en aguas del país está automáticamente protegido por ley, lo que lo convierte en una zona vedada a la pesca.

“Cada antiguo naufragio se convierte en un foco de biodiversidad”, afirmó Oeyen, quien también destacó la importancia ecológica de estas estructuras abandonadas en el mar. El fondo de grava donde se encuentran Kilmore El resto ha sido el hogar de arrecifes naturales de ostras durante siglos, lo que lo convierte en un lugar ideal para la reintroducción de la especie.

Ostras: pequeñas ingenieras de la vida marina
Las ostras planas europeas desempeñan un papel esencial en los ecosistemas costeros. Conocidas como "ingenieras de ecosistemas", crean estructuras que albergan diversas especies marinas, ayudan a purificar el agua filtrando impurezas, fijan nitrógeno y protegen el lecho marino de la erosión.

Además de los beneficios ecológicos directos, la formación de arrecifes puede atraer otras formas de vida, estabilizar el ecosistema local y crear un nuevo punto crítico para la diversidad marina en un área severamente impactada por las actividades humanas en las últimas décadas.

De abundante a casi extinto
Antes del siglo XIX, los arrecifes de ostras eran comunes en aguas europeas. Sin embargo, la sobrepesca, el dragado de los fondos marinos y otras formas de explotación industrial devastaron las poblaciones de la especie. El colapso se intensificó después de 1979, cuando un parásito mortal, Bonamia ostreae, fue introducida en Europa desde California, causando la destrucción de los criaderos de ostras en Francia, Bélgica y los Países Bajos.

Hoy en día, las ostras planas europeas se consideran casi extintas en gran parte del Mar del Norte, lo que refuerza la urgencia de proyectos como Belreefs.

Supervivencia y legado ecológico
De los 200 liberados, se estima que solo unos 30 sobreviven el primer año. A pesar de la tasa de mortalidad prevista, los científicos confían en que este contingente inicial será suficiente para establecer un arrecife funcional, capaz de reproducirse y autoexpandirse.

La experiencia servirá de base para futuras iniciativas similares, que podrían aplicarse a otros naufragios protegidos o zonas degradadas del Mar del Norte e incluso a otras regiones de Europa. Su replicación dependerá del éxito de este proyecto piloto y de su viabilidad ecológica y económica.

La ministra de Justicia belga, Annelies Verlinden, manifestó su apoyo al proyecto:

El Mar del Norte no solo es un motor económico estratégico, sino también un ecosistema único que debemos proteger. Con iniciativas como Belreefs, queremos restaurar al menos el 20 % de nuestro Mar del Norte para 2030.

Un modelo europeo de restauración
Según Revista SmithsonianBelreefs representa una nueva etapa en el enfoque europeo para la restauración del medio marino. Al integrar la ciencia, las políticas públicas y la tecnología, el proyecto podría convertirse en un modelo replicable para países que enfrentan desafíos similares en sus zonas costeras.

Además de buscar la restauración de una especie simbólica, el programa pretende demostrar que intervenciones simples, como utilizar naufragios como plataformas ecológicas, pueden generar impactos profundos y duraderos en la biodiversidad global.

Fuente: es.clickpetroleoegas.com.br
Volver